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 Inmunología de los Opioides. 17 de Julio de 2001
 

Introducción

Los opioides son péptidos naturales que interaccionan con receptores neuronales específicos generando potenciales postsinápticos de membrana de tipo inhibitorio o inhibiendo la liberación de neurotransmisores. Además de este papel clásico de los opioides en la analgesia, existe evidencia creciente de su función como inmunomoduladores, al existir una red (eje funcional) de interconexiones extremadamente compleja entre el sistema inmunológico, el sistema nervioso central y el sistema endocrino (hormonal) que da lugar a un fino equilibrio de interacciones mutuas compensatorias.

Ejemplos

La morfina, por ejemplo, aumenta el nivel de corticosteroides a través de la estimulación del eje hipotálamo-hipófisis-adrenales. Se sabe que los derivados del opio (morfina) y la metadona, alteran la fagocitosis, la secreción de inmunoglobulinas (anticuerpos), y la funcionalidad de los linfocitos T (claves para montar una respuesta inmunitaria solvente) y de las células con actividad asesina natural (natural killer). El resultado sería una pérdida de la inmunocompetencia y una mayor susceptibilidad a los procesos infecciosos. La subpoblación Th2 de linfocitos T es responsable de la inmunidad específica humoral y la Th1 de la inmunidad celular, existiendo un balance entre ellas regulado exquisitamente. La heroína disminuye la proliferación de los linfocitos T.

Sistema Opioide Endógeno

Las drogas de abuso provocan cambios en el metabolismo y en la función del cerebro. El estado actual de la investigaciones sobre el papel del sistema opioide endógeno en las drogodependencias abre nuevas expectativas farmacológicas para ayudar a limitar el consumo de distintas drogas de abuso. La fisiología y farmacología del sistema opioide endógeno comenzaron a conocerse en profundidad a partir de la década de los setenta, cuando se descubrieron los primeros péptidos opioides y sus receptores. Los estudios realizados desde entonces, amparados muchas veces por avances técnicos notables en campos como la biología molecular, han permitido caracterizar nuevos receptores y ligandos endógenos, mapear su distribución, dilucidar su papel en distintos procesos fisiológicos y fisiopatológicos o conocer los mecanismos moleculares implicados en su acción. Actualmente se conocen cuatro precursores de opioides endógenos. En 1997 se añadieron a esta lista las endomorfinas, que a diferencia de los anteriores son ligandos altamente selectivos por un tipo determinado de receptor opioide, el denominado receptor "mu". En cuanto a estos receptores opioides, hoy se admite la existencia de cuatro tipos principales.

Péptidos y receptores se hallan profusamente distribuídos en el sistema nervioso central, lo que evidentemente indica un importante papel fisiológico de este sistema opioide. La "beta" endorfina, es el opioide endógeno más importante en el cuerpo humano, y es el responsable de múltiples sensaciones placenteras en el organismo, además de ser un potente analgésico.

Regulación General

El sistema inmunológico es capaz de mediar ciertas funciones propias del sistema nervioso central, como son la secreción neuroendocrina, la fiebre, el sueño, el apetito y el aprendizaje. Esto lo hace mediante la producción de citocinas. De la misma manera, existe una colaboración íntima entre la actividad inmunitaria y la actividad neuronal, bien sea como resultado de la inervación de los ganglios linfáticos, o por la producción de sustancias inmunomoduladoras como corticosteroides, prolactina y hormona de crecimiento. Uno de los campos de investigación actuales sobre las bases moleculares de la inflamación se centra en el estudio de las quimioquinas o citocinas quimiotácticas, y su modulación por distintos agentes farmacológicos. Su interacción con algunos receptores opioides es capaz de inhibir selectivamente la atracción dependiente de receptores de potentes señales proinflamatorias. Se abre así la posibilidad real a la generación de antagonistas de quimioquinas con alta selectividad, que actúen como bloqueantes farmacológicos muy potentes de la transducción de señales moleculares antiflogísticas.

Autor: Dr. Javier S. Mazana. Especialista en Inmunología















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