La eclosión del SIDA hace ahora más de 20 años ha supuesto una transformación radical de la salud pública y ha tenido un enorme impacto social. Existen dos tipos virales productores de enfermedad, el VIH-1 y el VIH-2. El primero es el causante de la pandemia de SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), y el segundo sólo ha adquirido cierta importancia clínica en algunos paises de Africa occidental. Por otra parte, la investigación del retrovirus VIH-1 ha catapultado la investigación básica y aplicada en Biomedicina. A la vanguardia de estos nuevos avances se encuentra la inmunología, que está logrando desvelar algunos de los mecanismos de generación (patogenia) de esta enfermedad que origina inmunosupresión. En los últimos años, se está consiguiendo profundizar en la replicación del VIH y en su variabilidad genética y diversidad funcional, y se van conociendo más, en los viriones maduros, las características que afectan a su capacidad infectiva y a sus proteinas estructurales y enzimáticas.
Diagnóstico.
Se han puesto a punto diversos métodos de laboratorio y pruebas de diagnóstico genético de gran interés clínico. Las técnicas directas para demostrar la presencia del retrovirus son el cultivo viral y la reacción en cadena de la polimerasa (PCR). El VIH exhibe una extraordinaria capacidad replicativa durante todas las fases de la infección activa. Se sabe que cada 6 horas se regenera la mitad del total de la población viral de la sangre, en 1 a 2 semanas lo hace la totalidad de la población retroviral replicante, por lo que cada día se producen y se destruyen, en condiciones de equilibrio, unos 1,3x1010 viriones. Por otra parte, cada 1,6 días se destruye y se renueva la mitad de la población circulante de linfocitos CD4+ (que son infectados por le virus), lo que supone un recambio celular de unos 2x109 linfocitos diarios, estimándose que en un año se habrán producido más de 150 ciclos replicativos/virus.
Existen una serie de marcadores biológicos directos que indican la probabilidad de desarrollar más rápidamente un SIDA en los individuos infectados por el retrovirus VIH. La heroína y la morfina favorecen la replicación viral y el deterioro inmunológico.
Terapias.
El descubrimiento de dianas farmacológicas antirretrovirales representa uno de los campos más activos de investigación. La disponibilidad de nuevos tipos de terapia combinada está mejorando la eficacia y eficiencia del tratamiento antirretroviral. Se empiezan a conocer mejor las bases moleculares del desarrollo de la resistencia a estos fármacos mediante pruebas genéticas, que servirán como guía terapéutica, a partir de la detección de mutaciones selectivas con técnicas moleculares. Una consecuencia de ello es la obtención de patrones genéticos de los diversos subtipos de clones asociados a diferentes cepas con distinta significación epidemiológica. Sería interesante comparar las características, la capacidad de propagación y la susceptibilidad o sensibilidad de algunos VIH recombinantes a los fármacos antirretrovirales de nueva generación.
La epidemiología molecular ha generado también datos muy interesantes en relación con las vías de transmisión de los subtipos VIH-1 y VIH-2, su distribución geográfica y sus propiedades biológicas y clínicas; y ha hecho posible la construcción de árboles filogenéticos a partir de la comparación de las secuencias de sus ácidos nucleicos, y establecer relaciones evolutivas de sus genomas. Recientemente los estudios experimentales con muestras clínicas ponen de manifiesto la existencia de una elevada frecuencia de recombinanción entre estirpes de VIH circulantes (intercambio de material genético entre tipos); esta alta tasa de VIH recombinantes podría afectar el grado de resistencia a los fármacos antirretrovirales.
Los ensayos de inmunización con vacunas experimentales frente al SIDA en modelos de laboratorio, se complementan con los ensayos clínicos en seres humanos que se están implementando y que arrojan aun resultados preliminares. Se han descrito nuevos cofactores y receptores que participan en la entrada y replicación en la célula huésped del retrovirus VIH. En cuanto a los ensayos clínicos se han utilizado otros virus para provocar una inmunización. Se han ensayado también vacunas de proteinas internas del VIH y actualmente se está investigando con vacunas atenuadas así como con vacunas de ADN desnudo.
En resumen, se dispone hoy en día de un arsenal de pruebas diagnósticas y protocolos terapéuticos que facilitan el control y seguimiento de los pacientes con infección VIH desde el punto de vista de su status virológico e inmunológico, lo que junto a los suplementos nutricionales, los cuidados paliativos y el apoyo psicológico que se les brinda, nos lleva a afirmar objetivamente que se ha producido un cambio espectacular en su calidad y expectativa de vida.
Autor Artículo Original: Dr. Javier S. Mazana. Especialista en Inmunología. Editado por A.M. (Todo-Ciencia.Com)
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