La malaria, también conocida bajo el nombre de paludismo, es una enfermedad tropical producida por un protozoo. Tiene altas tasas de mortalidad y morbilidad, siendo la enfermedad parasitaria tropical que causa más víctimas en la actualidad. La perspectiva que tenemos de esta enfermedad varía según que zona del planeta habitemos: mientras que en los lugares donde está presente el parásito es un grave problema de Salud Pública, en las regiones libres de su presencia es una enfermedad sólo a tener en cuenta en el caso de los viajes turísticos.
¿Qué la Causa?
Los agentes etiológicos de la malaria son cuatro protozoos del género Plasmodium: Plasmodium malariae, Plasmodium vivax, Plasmodium ovale y Plasmodium falciparum. Este último es el más infeccioso y peligroso de los cuatro. Conviene aclarar que los protozoos son parásitos unicelulares. Plasmodium ovale y Plasmodium malariae se distribuyen principalmente por el continente africano, mientras que Plasmodium vivax es más habitual en Sudamérica y Oriente Medio. Plasmodium falciparum está presente en todas las zonas mencionadas.
Transmisión de la Enfermedad
El paludismo es transmitido por un vector. Esto quiere decir que la enfermedad no pasa de forma directa de un afectado a otro, sino que hay otro animal que hace de "intermediario", transmitiendo la enfermedad aunque sin padecerla. En este caso son las hembras de los mosquitos Anopheles. ¿Por qué las hembras? Porque son las hembras de este mosquitos las que "pican" en busca de sangre, cosa que los machos de su misma especie no hacen. El paludismo también puede transmitirse de forma congénita, es decir, de la madre al hijo durante el embarazo. Y hay una tercera vía de transmisión: mediante transfusiones de sangre no controlada.
¿Cómo Actúa el Parásito?
El primer destino del parásito dentro de un organismo, tras ser inoculado por el mosquito, es el hígado. Desde allí pasará a la sangre. Una vez en el torrente sanguíneo el parásito entra en los glóbulos rojos, fase que "aprovecha" para multiplicarse. Posteriormente destruye estos glóbulos rojos, invadiendo otros, lo que va a causar uno de los principales síntomas del paludismo: la anemia.
¿Cuáles son los Síntomas?
Los más relevantes son la fiebre y la anemia. También se dan dolores musculares, principalmente en la espalda, hepatoesplenomegalia (hígado y bazo se ven afectados y aumentan de tamaño) y escalofríos. En ocasiones se presentan dolores de cabeza, sudoración abundante, vómitos, diarrea y tos.
Otros síntomas dependen de que especie de Plasmodium esté presente. La afección más grave se da a causa del Plasmodium falciparum, ya que si no se trata adecuadamente termina viéndose afectado el sistema nervioso, y se dan un conjunto de síntomas (anemia, convulsiones, edema pulmonar, hemorragias, insuficiencia renal, hipoglucemia, coagulación intravascular diseminada, etc) que desembocan en la muerte del paciente.
Los síntomas comienzan a manifestarse de 6 a 8 días después de haber sido picado por un mosquito transmisor del parásito en el caso de Plasmodium falciparum, o tras períodos más largos de tiempo si nos referimos a las otras tres especies de Plasmodium.
¿Existe Tratamiento?
Sí, existen varias medicamentos concebidos para tratar la malaria. Lo más efectivo suele ser una combinación de fármacos que incluya la cloroquina. Lo más inquietante es que en algunas zonas los parásitos han empezado a presentar resistencias frente a los antimaláricos más habituales, por lo que hay que recurrir a tratamientos alternativos, como la mefloquina o la doxiciclina. Concretamente, Plasmodium falciparum, el parásito que provoca la forma más grave de la malaria, es, en muchas zonas del planeta, resistente a la cloroquina.
Otro aspecto negativo que hay que resaltar del tratamiento contra la malaria es que casi todos los antimaláricos provocan desagradables efectos secundarios, náuseas y vómitos entre otros. No obstante, la gravedad de la enfermedad hace imposible la idea de prescindir de ellos.
Y un último aspecto: no sólo hay que tener en cuenta la prevención contra el parásito en sí, también es importante protegerse de las picaduras de los mosquitos transmisores de la enfermedad, ya sea con medios físicos (ropa, mosquiteros) o químicos (diversos insecticidas).
Situación en el Mundo
Actualmente, (varía según la fuente consultada), mueren entre un millón y un millón y medio de personas cada año a causa de la malaria. Es una enfermedad totalmente olvidada en los países desarrollados, mientras que sigue siendo un problema en los países con menos recursos. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) la malaria infecta anualmente a más de 300 millones de personas. El 90 % de ellas en el África subsahariana.
Autor: Javier de Ríos Briz.
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