ANTICUERPOS, NUESTRA DEFENSA
Introducción
En el momento en que padecemos una infección, se pone en marcha en nuestro organismo una serie de
respuestas para eliminar los sistemas invasores y las moléculas tóxicas producidas por los mismos. Estas respuestas son efectuadas por
el sistema inmune.
Las respuestas del sistema inmune son destructivas, puesto que deben eliminar seres vivos, como bacterias,
hongos, parásitos, etc. pero a su vez desarrollan esa "agresividad" en el interior de nuestro cuerpo, por lo que es fundamental que
distingan ambos tipos de células, y actúen únicamente frente a las moléculas ajenas al organismo humano y no frente a nuestras
moléculas. De vez en cuando, el sistema inmune o alguno de sus componentes no hacen tal distinción, y actúa contra nuestro
organismo, contra nuestras células, produciéndose reacciones autoinmunitarias, que en algunos casos tienen un resultado infausto.
Como parte de esta respuesta inmune de nuestro cuerpo frente a estas sustancias extrañas se producen Anticuerpos
(o Inmunoglogulinas) y linfocitos T -subtipo de leucocitos o glóbulos blancos-,
específicos contra esa molécula extraña, moléculas que denominaremos Antígenos (del inglés "Antibody Generator").
Inmunoglobulinas (Anticuerpos)
Los anticuerpos son sustancias sintetizadas por los linfocitos B en respuesta a la presencia de un antígeno,
que indujo su formación.
En tanto que son proteínas, se las denomina también Inmunoglobulinas (Ig), existiendo 5 tipos distintos,
que se nombran con las letras G, A, M, D y E, dependiendo de zona determinada de su estructura molecular.
Las inmunoglobulinas circulan en el suero a distintas concentraciones, siendo la IgG la predominante en el suero,
mientras que la IgA es la predominante en las secreciones externas (tubo digestivo, árbol traqueobronquial, nasofaringe, saliva,
lágrimas, bilis, flujo vaginal y leche y calostro).
Tienen forma de Y, con dos centros idénticos de unión al antígeno situados en los extremos de los brazos cortos de la Y,
y unos centros de unión para los componentes del complemento (otro de los miembros del sistema inmune), y/o para diversos receptores de superficie
celular en el brazo largo de la Y, por donde están anclados a las células para reconocer a los antígenos.
Respuesta Inmune
Cuando un agente extraño entra en nuestro organismo, es captado por una célula presentadora de antígenos,
y presenta sus epítopes (zonas por las que reacciona el antígeno con componentes de la respuesta inmune)
en la superficie celular, por la que reacciona con un linfocito, que va a dar lugar a la respuesta inmune,
que puede ser de dos tipos:
--Humoral: Los linfocitos B van a hacer que las células plasmáticas (linfocitos B seleccionados)
secreten anticuerpos que se unirán a los antígenos y a su vez a otros sistemas de la respuesta inmune como el sistema del complemento,
lo que llevará a la destrucción del antígeno.
--Celular: Es llevada a cabo por el linfocito T y tiene dos funciones:
estimula a los linfocitos B para que se diferencien a células plasmáticas y produzcan anticuerpos.
activa por medio de unas sustancias llamadas interleucinas a los linfocitos T
para que adquieran carácter citotóxico, esto es, que lisen (rompan) a las células que le presentan al antígeno, y que atraigan a
otras células inflamatorias (neutrófilos, polimorfonucleares, etc.) (ambos son subtipos de leucocitos).
Respuesta Anómala
En ocasiones, nuestro sistema inmune no funciona como debe, y reconoce como "extrañas" células de nuestro organismo,
o no funciona como debería, produciéndose reacciones de hipersensibilidad o inmunodeficiencias, lo cual crea trastornos
tales como Atopia, Fiebre del heno, Reacciones post-transfusionales, Enfermedades por Inmunocomplejos (unión del antígeno y el anticuerpo)
que pueden afectar al riñón, al pulmón, etc., Dermatitis de contacto, Enfermedades autoinmunes tales como la Esclerosis múltiple, etc.
Y también inmunodeficiencias como infecciones recurrentes o crónicas, cánceres de
todo tipo en niños pequeños, enfermedades autoinmunes del tipo del Lupus Eritematoso Autoinmune o Artritis Reumatoide, etc.
Autor: Julio Antonio Heras Hitos, Médico.
Publicado el 25 de septiembre de 2000.
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