Vamos a dedicar este artículo a los Parques de la Naturaleza. Lugares donde encontrar los animales salvajes más preciados del mundo, juntos en un mismo lugar, y a muchos kilómetros de su habitat natural, para poderlos contemplar de cerca y dentro de unas condiciones de vida de semilibertad. Pero sin irse de safari a África, o a las selvas de la India, ni tampoco a las praderas americanas.
Los animales están libres dentro de un área bien delimitada y protegida. No se trata de un zoológico. Los animales no están en pequeñas jaulas sobre pavimentos de cemento. Están confinados, pero tienen espacio para moverse a su antojo, para alejarse de las miradas si quieren, para vivir casi como si estuvieran en su habitat.
Vamos a pasear por uno de estos parques: Valwo. Situado a 30 km de Valladolid (España).
Valwo es un claro ejemplo de lo que podemos hacer por conservar especies animales amenazadas mientras disfrutamos de una oferta de ocio singular. Lo que durante muchos años fue un zoo, ahora se llama Valwo, y es un auténtico Parque de la Naturaleza con más de 500 animales de los cinco continentes.
Podemos pasear por sus 10 km de sendas para ir descubriendo a los animales cada uno en su espacio. A nuestra llegada al parque nos proporcionan un plano con una ruta marcada y numerada, que debemos seguir si no queremos perdernos nada. A lo largo de todo el camino carteles numerados nos recuerdan donde nos encontramos.
Todo el parque se encuentra enclavado e inmerso en vegetación natural, y la sensación es estar en dentro de un pequeño bosque.
La ruta empieza por el lago de las anátidas, donde los cisnes se dejan contemplar mientras la luz del sol se refleja sobre su plumaje. Cuando todavía estamos siguiendo con la mirada a estas aves, pasamos cerca de los hipopótamos. Si están un poco vagos no podremos ver más que la parte superior del lomo de la pareja, porque no dejarán de estar sumergidos. Pero eso es lo bueno de este lugar, los animales elijen cómo quieren estar.
Los pandas rojos se esconden bastante y permanecen mucho tiempo quietos y encaramados en los árboles, pero nunca veremos uno de estos más de cerca sobre un árbol.
Enseguida llegamos a los rinocerontes. Hay tanta vegetación que las vallas de protección no importan para tener la sensación de que estamos invadiendo su territorio. Cuando se dejan, los tenemos apenas a dos metros de distancia entre las hojas de las plantas.
Los tigres son una de las mayores atracciones del parque. No se puede evitar las múltiples barreras que nos separan de ellos, pero los vemos moverse por su territorio y acercarse hasta nosotros como en ningún otro sitio podrían hacerlo. Lo mismo ocurre con los leones o con los osos, enfrente de los cuales tenemos un pequeño mirador para contemplalos mejor.
La zona más grande del parque es lo que llaman la "herradura", una gran porción de terreno donde conviven a su antojo ciervos, gamos, axis, avestruces, cebras, ñus, antílopes, orix, gacelas... Los más amigables parecen los avestruces que se acercan hasta nosotros tanto que debemos alejarnos para no estar en peligro (ver foto).
El paseo continúa, y ya hemos podido ver una de las amplias zonas de descanso que tenemos, muy necesarias sobre todo si vamos acompañados de niños pequeños. Esta es otra de las grandes virtudes del parque, sus zonas de descanso y merendero.
No debemos descuidar la hora, ya que nos perderíamos la exhibición de aves rapaces. Los magníficos buhos reales, o el buitre encapuchado harán las delicias de pequeños y mayores. Tanto, que los podremos tocar en algunos casos, y algún niño afortunado podrá ejercer de cetrero improvisado.
Todo el mundo sabe que el bisonte americano es un animal enorme, pero visto tan de cerca impresiona mucho más que en los documentales de la televisión. Y los camellos posan tan cerca de nosotros que nos echan el aliento.
El recorrido es largo, pero no se hace pesado. Eso sí, la mejor recomendación es llegar pronto por la mañana y quedarse todo el día. No sobrará tiempo si nos entretenemos con los animales, y es difícil no pararse en cada uno de ellos. Capibara (ver foto), toro watussi, siratunga, casuarios, pécari... Los animales se suceden cada uno en su área.
Los pumas no se dejaron ver mucho, se quedaron alejados en el centro de su terreno, y medio ocultos por las plantas que los rodeaban. Algunos de los animales hay que visitarlos varias veces a lo largo del día para verlos mejor en distintas situaciones.
Liebres de la patagonia como en su casa (ver foto), y lo siguiente es el pabellón de los lobos y felinos: lince europeo, jaguar, leopardo, pantera negra, lobo ártico y lobo europeo. Estos tienen menos espacio y están más recluídos que el resto de los animales.
No hemos repasado todos los animales, nos hemos dejado las cabras de distintas especies que parecen hacer malabarismos para no resbalar por los tremendos terraplenes donde se encuentran, los gamos, las llamas, y algunos más que podemos encontrar a lo largo del parque.
Todo un día recomendable para ir solos, acompañados, en grupos (con precios especiales), colegios etc.
Autor: A.M.
Artículo patrocinado por:
Valwo
Ctra. Mojados a Matapozuelos s/n
47230 Matapozuelos (Valladolid)
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